miércoles, 18 de octubre de 2017

EL TACTO DE LAS MANIFESTACIONES



No es por ego ni por dejar un buen recuerdo en la memoria de los nuestros, quiero pensar  que las manifestaciones de amor  a los que amamos de alguna manera  son un gesto, un detalle  que nos hace  sentir  más llenos cada vez de ese amor  y por tanto el manifestarlo alimenta su amor, su persona  su seguridad.

Me ha tocado ver  familias, leer  sobre  familias  y escuchar sobre familias,  tener una familia, provenir de una familia, padres y madres  que de alguna manera  en algún momento han sentido  que podrían estar  haciéndolo mejor, yo misma  soy una de ellas, más al paso de los años  y de todo este tiempo como madre  pero más como hija  me ha servido para darme cuenta que  todo lo que  hacen los padres y madres  siempre  lleva una intención con  un buen fin “bienestar para los hijos, para la familia” guiarlos para que sean personas generadoras.

Está claro que  todos  como personas  tenemos nuestras  diferentes formas de hacer manifiesto el amor,  a veces  nuestros hijos  llegan a una  edad en que los sobrestimamos, no sé en qué  momento a muchos de nosotros pareciera que nos mueven un switch  que nos  indica  que  ya  no están  en edad  de recibir  amor, el mismo amor que les manifestábamos de chiquillos, y mas si son varones,  que los vemos como  que ya están  en edad  de  ser auto suficientes, independientes, que ya son adultos. Como si  ser adulto significara no ser digno de recibir muestras de cariño.

Ser autosuficientes  e independientes  capaces de resolver  su propia  vida  no  tiene  nada que ver  en  manifestarles  que son amados.

Nuestro paso por esta vida, pienso yo, no es para  criticar o juzgar, si no mas bien para aprender los unos de los otros, recientemente  me tocó leer algo acerca de como trabajan las hormigas  y su  forma de trabajo es grupal buscando el bienestar del grupo mismo, en lo personal aun me queda  mucho por aprender de mi misma  y de los demás, mas en el camino andamos.

Lo  rescatable es tener presente   que para nuestros hijos  un detalle  significa mucho para su sano desarrollo, cosas como   conocer  su desayuno favorito, conversar  10 o 15 minutos  a su arribo en casa de las cosas que fueron significativas en su día, conocer acerca de sus sueños y miedos,   le  da  otra perspectiva de sentirse  valorado  y amado en casa,” validado” .

El tacto detrás  de la palabra es  eso precisamente  tocar  corazones, hace tiempo  ya  una señora  allegada  me platicaba  con  gracia la anécdota de la chancla  y sus diversos  usos,  ella lo llamaba  psicología aplicada, funcionaba sin duda como formas de  disciplina en casa, lo cierto  es que en este  caso en particular no  era de forma violenta sin embargo hoy por hoy, año  2017 estamos mas abiertos a la  conciencia de  AMAR Y VALIDAR  es lo más  importante y que mejor que aplicar mas  amor donde  no hay  entendimiento.

 La psicología se refiere al  estudio de la conducta humana en la interacción con los demás y su entorno,  todo este tiempo  se ha percatado de las carencias de los seres humanos  y la importancia de  satisfacerlas  para  establecer  relaciones  cada vez más  sanas,  culminar  nuestros  sueños  y vivir en un mundo mejor.

Los hijos son producto de un acto de amor, nuestras relaciones afectivas con  los demás  son  también una  manifestación de un acto de amor, creo  que mientras exista el tacto, abrazo, besos, miradas, una risa, una lagrima, comunicación entre las personas su espíritu se mantiene  revitalizado.

Con amor para mis hijos quien son parte de mi motor de vida.

08.11.2015