martes, 9 de diciembre de 2014

Algo de verdad

El camino espiritual es una metáfora.
No hay ningún camino, puesto que no hay ningún lugar al que ir:
ya estamos aquí.
Vivimos en la ilusión de que tenemos que hacer algo:
tenemos que sanarnos, tenemos que limpiarnos,
cuando en realidad basta con no intervenir la vida y dejar que su flujo solo sea.
No hay nada que tengas que hacer,
más que ser lo que estás siendo.

Amar lo que estás siendo en este momento puede ser la vía más sagrada.
Si hay un “camino”, ese camino es el amor, y el amor es simple,
no hay técnicas ni métodos:
a amar solo se aprende amando.

Con amor, barrer un patio puede ser tu práctica más sagrada.
Un ignorante que ama profundamente su ignorancia
es más sabio que el erudito que solo vive en su mente aprendiendo conceptos.

Ama.
Nicolas Tamayo

Verdad

365 Tao #161, 9 de Diciembre 2014: Verdad
Posted: 08 Dec 2014 09:30 PM PST
Verdad

Hay tres niveles de verdad:
Experiencia, razonamiento y conocimiento.
Todas las demás afirmaciones deberían ser rechazadas.

El primer tipo de verdad es la experiencia. Una vez que has experimentado algo, lo sabes. Nadie puede persuadirte de lo contrario.

El segundo tipo de verdad es la obtenida mediante el razonamiento. En este caso, la verdad no puede ser verificada inmediatamente porque el sujeto es demasiado pequeño (como las partículas atómicas) o demasiado grande (como el movimiento de los planetas a lo largo del tiempo) o demasiado abstracto (como las ideas). Algo puede ser verdadero, pero su verdad nace del análisis más que de las pruebas físicas.

Cualquiera de estos dos tipos de verdades tiene un rango de validez. Son relativas. Por lo tanto, aunque esas verdades son superiores a las falsedades, a las opiniones, a las creencias y a las supersticiones, ambas tienen sus límites. Hay un tercer tipo de verdad que es diferente de esas dos.

Esta es una forma de conocimiento espiritual directo. Completamente interno, este modo es el de la experiencia directa de la verdad mediante la apertura de facultades superiores. La meditación nos da percepciones de certeza absoluta. No hay duda o necesidad de otras investigaciones; este conocimiento está más allá de las palabras, de las descripciones y de la racionalización. De hecho, uno debe cuidar de no dejar que los frutos de la propia meditación pasen al reino de la racionalización. Eso te someterá a la relatividad de las verdades externas y arruinará tu confianza. Para evitar dudas y opiniones conflictivas, los seguidores del Tao mantienen sus revelaciones en secreto. Entonces lo sabido directamente es absolutamente tuyo.