miércoles, 23 de marzo de 2016

EL CAMINO



Recién me he dado cuenta entre mis muchos darme cuentas que no me muevo a donde no quiero ir,  y que definitivamente a dónde si quiero voy sin pensarlo mucho, dueña de mi voluntad y de mi hacer, que es lo que enriquece la vida misma. Hacer, vivir, experimentar, cada paso dado ha servido  para ponerme  donde estoy ahora.
Me preguntaron: “¿te gusta donde estás ahora?”
A lo que respondí: “SI” y sé que voy por otras cosas con las que ya estamos trabajando, atrás quedaron las excusas, ya no valen ya no son necesarias. Me doy permiso de hacer lo que quiero hacer en el momento que quiero, quiero ver tele, veo tele, quiero descansar, descanso, quiero una nieve, me como una nieve.
Soy  mujer en toda la extensión de la palabra, orgullosa de mis raíces  y de lo que todo ello representa, me  ha costado  cambiar algunas creencias las  otras  siguen en el intento y algunas pocas fueron erradicadas  al paso de mis experiencias. Me sigo equivocando porque lo sigo intentando.
Muchas veces nos quedamos  en  algún sitio por lealtad  a alguien o algo, al decir esto es el legado que tomamos de nuestros ancestros de forma natural,  dejamos de lado  nuestras prioridades  o lo que hace tiempo lo fueron, y de repente  algo pasa, una chispa, el andar por cierta calle  te pone  el panorama en claro  y  te  invita  a pasar  mas allá del pórtico. Sin duda me siento como haciendo malabares y es divertido, porque a veces se me caen todas las  bolas mas  agradezco  que  aun  hay capacidad de levantarlas una por una y volver a practicar.
De repente me doy cuenta que estoy en la montaña sin miedo, sin rebeldía, estoy yo y mi fuego interno que me dice “ve no te detengas” y eso me hace feliz….No ha sido fácil hasta ahora, ha implicado sacrificar actividades y personas que me gustan pero ha valido la pena, también hay otras emociones como la frustración  las cuales trato de ver desde  otro ángulo,  desde mi necesidad detrás de ello.
   Desde  niños  hemos  venido desarrollando  necesidades  por cubrir,  de  afecto, de atención, de contacto, de  sentirnos  tomados  en cuenta, de seguridad, de  expresión, de llegar a ser, etc.,  a según como  nos desarrollamos. Al  crecer  me dado cuenta que  muchos de los que me quieren  han cubierto  esas necesidades  y también me han enseñado a cubrirlas por mi misma. Dicen por ahí que “nadie necesita a nadie”,  pero yo sigo creyendo  lo contrario (me quedo con esa creencia)  desde que nacemos estamos en contacto con otros humanos, padres, tíos, vecinos, compañeros, parejas, amistades y todos  ellos  y ellas han contribuido  para encontrar el sentido de mi vida y mas  mejor el propósito de ella de hecho desde muy joven. Cada experiencia me  ha acercado más y más  y también  cada decisión tomada  a veces me alejó  y también me ha mantenido.
Tengo mucho que aprender hoy, como escribir  con metáforas usando personajes  que  puedan  compartirte  esto que se siente,  siempre he pensado que la mejor manera de llegarles a mis hijos  es con el relato de historias de terceros  muchas  veces  inventadas por mi, jaja, pero funciona, a veces. Me falta aprender mas pero como dijo Sigmund Freud, hoy te puedo hablar de una parte de lo que sé.
A veces,  me encanta esa frase “a veces” y “a veces muchas veces”
Tengo claro que al conocer los motivos que me alientan a hacer lo que  estoy haciendo el universo  es confabulador como dice Paulo (Coelho) es que ya lo trato así como de tu, por eso le llamo por su primer nombre. Porque  eso  hacemos con los que convivimos,  y a veces convivimos mucho con  los autores  de los libros que nos leemos y que nos cuentan una historia  y esa historia  representa  algo importante  en uno.
Si tu eres mujer u hombre,   solo quiero decirte  que  mirarte  al espejo  no significa “vanidad” que autoestima no es amar  lo que está afuera,  si no todo lo que representa tu cuerpo, es  mirarte hacia dentro y descubrir lo hermosa que eres, si no me crees, busca una foto de tu infancia y mírate,  mírate  ese  cabello despeinado, (porque las mejores fotos, son esas donde no posas y muestran tu yo natural)  esa  mirada picara, esa sonrisa traviesa  de quien se sabe  que  hace las cosas por  el simple hecho de que le producen  una sensación de a gusto. Eso  hacen los niños, juegan a lo que les gusta y mantiene interesados. Si logras ver esto te darás cuenta de que no dependes  de nadie más que de ti misma(o)  y de tus elecciones,  también te darás cuenta que necesitas cómplices por más fuerte e incansable que seas, las personas  nos nutrimos mutuamente.
La tarea: 
¿Qué  me motiva?
Amor, disfrutar, descanso, fortuna,  viajar, etc.
¿Qué quiero lograr con mí hacer?
Subsistir -  Anhelos materiales.
Metas  Fijas – Disfrutar mi andar y lo que hago, lo demás se da.
Vida  Social – Por que disfruto compartir y convivir, enriquece mucho mi vida.
Trascender – Contribuir  de alguna  manera  en mi entorno
Inevitables auto  justificaciones  que pudieran detener mi voluntad
“Porque no quiero” y como si quiero,  pues  no hay excusas que  valgan.
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22-3-2016

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