miércoles, 8 de mayo de 2013

LO ENORME DEL DETALLITO


Puede que seas capaz de grandes cosas,
Pero la vida consiste de pequeñas cosas.
  

Casi nunca pasan cosas grandes. Uno debe conocer lo pequeño así como lo grande. Puede que todos anhelemos realizar logros perdurables y el ser héroes, pero la vida rara vez nos da las oportunidades para hacerlo. La mayoría de nuestros días consisten de pequeñas cosas –las meditaciones sin incidentes, el ordinario cocinar las comidas, los banales viajes al trabajo, el rascarse silenciosamente en el jardín– y es de estas pequeñas cosas que se componen los eventos más grandes de la vida.

Rara vez tenemos la ocasión de hacer grandes gestos. El momento más importante para el campeón de gimnasia no es sino una hora en una vida entera. Las obras de grandes artistas son vistas por momentos muy cortos. La mejor composición del maestro no es sino una obra en un mar de tonos musicales. Si queremos ser exitosos, es a las pequeñas cosas a las que debemos prestarles atención.

No debemos caer en la trampa de esperar tanto por las grandes cosas que dejemos pasar las pequeñas oportunidades deslizarse frente a nosotros. La gente que hace eso está siempre esperando a que la vida sea perfecta. Se quejan de que el destino está en su contra, de que el mundo no reconoce su grandeza. Si bajaran la vista, verían todas las bellas oportunidades que se arremolinan a sus pies. Si fueran lo suficiente humildes como para agacharse, podrían recoger en sus manos tesoros inconmensurables


365 Tao #311, Pequeñez


Cuando agradeces las pequeñas cosas como de golpe te sobreviene lo impresionante de lo abundante,  se arremolina  el  gozo  y el amor en tu ser, y sientes  unas  ganas  de  compartir y repartir  lo que sientes, por lo que  se convierte en un cauce de  río fuerte y constante. 

Si bien es cierto que la calidad es imprescindible, la cantidad no hace mella y se disfruta mucho. Entre mas repartes detalles  por aquí y por alla, con los tuyos y con los desconocidos mas  se  acumula en ellos esa fuerza  que  necesitamos  todos, y que  se convierte  como una máquina de  reproducción de detalles,  tu a ellos, ellos  a  otros, los otros  a los  suyos y asi. 

Poquito pero de a muchito acumula grandes tesoros. Los detalles que parecen mas insignificantes logran grandes efectos, mantenlo  siempre  presente, de hecho  son los que nos  hacen  el día, y los días la  vida.

Laura Cevada

 

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