Hace
unos días estaba inmersa
en una plática de cuidado
de personas de la 3era edad, específicamente las suegras, mientras una amiga
hablaba de lo que extrañaba
a su suegra, quién
había fallecido un año atrás la
otra se expresaba de lo batalloso que era
cuidar de la madre de su esposo.
Yo
me quede ahí escuchando, callada y pensando
en cómo llegamos a esa
edad manifestando nuestras quejas
y achaques a nuestros hijos….más
bien lo que pensaba era
como llegar a viejo y no ser tan necio.
Estoy convencida
que entre más maduramos
y más viejos nos
hacemos más necios, tercos y
obcecados nos volvemos. Cómo hacer
para empatar nuestra vida
futura con la vida
de nuestros allegados
sin llegar a ser una
carga. Como lograr divorciarme un
poco de mis ideas de vida y acoplarme a
las de otros.
Tal
vez mi forma de ver
las relaciones adultos de la
tercera edad con los más
jóvenes es más
fría, vengo de una familia
que siempre ha echado
pa delante, las quejas en si
no están como que muy permitidas,
ya que hemos sido
educados por parte de abuelos paternas y maternos
que cada quien se forja su
vida y su destino y las
decisiones que tomamos en el pasado
son cosa de cada quien y cada
quien debe saber cómo hacer.
Yo
veo a mis abuelos tan
dinámicos tan autosuficientes que me pregunto, ¿Cómo es que todos no
llegan así como ellos? Como debemos vivir
para llegar a
los 80’s, si es que llegamos
claro, en armonía.
Para
mí la respuesta es simple, vivir a pleno con actitud, no querer controlar y
no juzgar a los demás, así nos
evitamos corajes y de plano con un
“me vale cacahuate” en la boca.
Disfrutar
del amanecer, disfrutar mi jornada y de mi gente es como vivo a pleno.
por Laura CCR
17-05-2012

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